"Se rompió la obediencia debida con Clarín"

Nota en Buenos Aires Económico, Domingo 27 de Junio de 2010.



Ottavis y Cabandié aseguran que el escenario de cara a 2011 cambió. Sostienen que existe una juventud movilizada que enfrenta el debate. Las consignas que se autoimponen es "evangelizar" la política, "que es contar las cosas buenas del Gobierno”. Ambos señalan como contrincantes a los sectores históricos de la política y a los medios de comunicación concentrados.

- ¿Cómo analizan el escenario político actual? ¿Varió el clima en comparación con 2009?


José Ottavis - Desde la juventud peronista de Buenos Aires y desde la calle vemos que hay una discusión fuerte que hace mucho tiempo no se daba en la Argentina y en muchos lugares del mundo. Se ha instalado una discusión de ideas por un modelo de país que es el que plantea (Néstor) Kirchner y Cristina (Fernández) con este proceso político. Este modelo piensa en que lo que menos tienen salgan de la situación de pobreza y de bienestar social, y eso implica que para hacerlo hay que regular a los poderosos desde el Estado.

Juan Cabandié - El escenario lo veo muy bien después de las elecciones
porque muchos nos daban por muertos, pero la capacidad de trabajo de Cristina y la visión estratégica de Kirchner han hecho que hoy el proyecto sea una alternativa real para las soluciones reales. Cuando la sociedad mira lo que está enfrente se retrotrae al pasado reciente, al 2001, a la década del '90. Del otro, hay un proyecto contrario a esa realidad pasada. La Argentina tiene dos alternativas: la continuidad y profundización de lo que hasta ahora se viene desarrollando con mucha claridad y épica, o volver a las experiencias que ya hemos tenido. No hay lugar en el medio porque hay algunos sectores que pretenden posiciones intermedias pero como diría Jesucristo, "a los tibios los vomito en mi boca".

- ¿Cómo se capta la atención de la juventud?

JO- La franja etaria de la juventud donde hay discusión, rebeldía, donde hay condena a la injusticia no mira para otro lado, al revés, es la primera que reacciona. Nosotros tenemos dos maneras de llegar: una, defender lo que se hace bien porque podemos defender una política de derechos humanos que condena a los represores y genocidas, y ellos eligen que Videla esté preso y dicen que éste Gobierno lo hizo. La otra, que Juan es un buen ejemplo en la Ciudad, es estar al lado de los problemas porque estamos para señalarlos. Porque las chicas son madres a los 15 años, el paco es una realidad, la condena social a la pobreza también está. Nosotros estamos al lado de ellos diciendo que queremos cambiar esa realidad.

- ¿Hay militancia en la Ciudad? Porque se acusa a la juventud porteña de frívola.


JC- Yo no diría que la Capital está trazada por una cuestión geográfica sino por una cuestión sociológica. El comportamiento de la juventud es igual al que se tiene en todos los grandes centros urbanos del país, y la sociedad se deja llevar más por los medios de comunicación que por lo experimental. La concentración de medios que se hizo desde la dictadura a esta parte ha hecho que muchos no se acerquen a la cuestión colectiva, a tal punto que en la Ciudad muchos que viven en edificios ni bajan a una reunión de consorcio.
Pero también es cierto que hay una gran parte de la sociedad que tiene una postura solidaria y se ve cuando sucede un hecho trágico como una inundación. Nosotros desechamos la caridad y queremos la solidaridad. Por eso en la Ciudad hay militancia, se evangeliza porque nuestra tarea es contar las buenas noticias y nosotros tenemos mucho para contar. ¿Cómo hace un militante del PRO que no tiene buenas noticias para dar?, y ¿cómo hace un radical después de que Ernesto Sanz dijera que la Asignación Universal es para que los pobres se droguen?. Pero la juventud peronista tiene argumentos para decir que hay que acompañar y profundizar el modelo.

- ¿Y cómo miden esa presencia de la juventud kirchnerista?

JC- Lo comentamos con José, porque varios jóvenes de otras fuerzas políticas se han acercado y nos han dicho: "a ustedes Kirchner les da mucha importancia y mucho lugar". Y la verdad es que la militancia juvenil del kirchnerismo no la tiene ninguna otra fuerza, y no es para hacer alarde, porque sabemos que nos falta mucho trabajo.

- ¿Cómo repercutieron en los bonaerenses los dichos de Sanz sobre la Asignación Universal por Hijo?

JO- King Kong es mendocino porque es la gorilada y es el exabrupto más grande que se dijo en el último tiempo. Pero no es tan grave lo que significa decirlo sino más grave aún lo que significaría hacerlo, porque en realidad Sanz lo que le está diciendo a una parte de la sociedad es que si sos pobre vas a morir en la ignorancia porque cree que si tenés plata te vas a drogar o la vas a perder en el juego. Y eso es gorilismo, igual que pintar "viva el cáncer", o "los 30 mil algo habrán hecho". Pero lo peor es qué haría si fuera Gobierno, que es sacar la Asignación Universal, devolver las jubilaciones a las AFJPs, dejar a los militares genocidas libres, derogar la Ley de Medios.

-¿Cómo viven esta pelea con el grupo Clarín?

JC- Nosotros no tenemos una pelea sino que buscamos la democratización de la información. Los medios concentrados tienen una pelea con cualquier gobierno que los desobedece. Ellos están peleados con nosotros. Cuando hubo un gobierno que estaba peleado con Magnetto se venían las cinco tapas famosas e iban a sus pies. En este caso hubo un gobierno que rompió esa obediencia debida con Magnetto y con el grupo Clarín.

JO - Cuando uno pelea contra los intereses, estos reaccionan fuerte y de manera estratégica y táctica. Clarín y Magnetto encarnan la defensa de los poderes en la Argentina que defienden los intereses de los poderosos, esto implica a grupos hegemónicos; la patronal agro-exportadora; y en general a la clase política de antes. Cuando en la tapa de Clarín se ve una condena total a Néstor y Cristina, y un beneplácito total con Duhalde, Carrió, De Narváez, Macri, lo que en verdad están haciendo es defender el pasado.

-¿Qué mirada le aportan desde la juventud al Gobierno?

JC- Acá la pelota la mueve Cristina porque ella fue la que arbitró los medios necesarios para que haya una ley que va en contra de la concentración mediática, y nuestro rol es acompañarla con la militancia para dar a conocer la importancia de esta ley. Víctor Hugo (Morales) va con su programa de radio por los pueblos y después se queda a dar charlas sobre la ley y cuenta que los más interesados son los jóvenes. Esa es una tarea que realizamos también nosotros más allá que Víctor Hugo es mucho más reconocido y viene peleando por la democratización de los medios hace muchísimos años.

JO- Hay un dato que no es menor, que se trata de que las medidas más importantes están en manos de los jóvenes. Mariano Recalde está defendiendo una aerolínea de bandera que nos comunica a todos los argentinos, y él es un joven. Andrés Larroque, dirigente de La Cámpora, que se encuentra trabajando con el tema de la reforma política. Diego Bossio, que tiene 30 años, y ese equipo de jóvenes que lleva adelante la asignación universal. Por ejemplo Boudou, que es un poco más grande, reestatizó los fondos de las AFJPs por decisión de Cristina y después se encuentra en Economía cerrando el segundo canje. Este Gobierno escucha, pero te deja hacer y habla de un presente concreto.

- ¿En la provincia de Buenos Aires el rival es De Narváez?

JO- Desde que Scioli empezó a crecer cada vez más es golpeado por la
corporación política y mediática. Cuando todo el mundo pensaba que iba a ser un traidor en la política, demostró no serlo y es de los tipos más leales a un modelo político. Después se dijo que no iba a poder gobernar y que el único que podía hacerlo era Felipe Solá. Pero Scioli agarró la provincia que Felipe le dejó bastante prendida fuego y pudo cerrar paritarias con los docentes, no sacó ninguna cuasi moneda, implementó políticas sociales que cortaron con el clientelismo, etc. Entonces, hay un buen gobernador; y además hay un peronismo muy fuerte con una historia que no tiene que ver con "alica, alicate", sino con la historia de Perón, que son reivindicaciones. En ese sentido Balestrini, que hoy está pasando un mal momento, y todo el peronismo bonaerense significan estar al lado de los más humildes y tratar de sacarlos de esa situación. Por eso vamos a dar una muy buena batalla y vamos a ganar holgadamente a cualquier invento que nos quieran poner enfrente porque la gente no compra el pasado.

- ¿Y en la Ciudad cómo se presenta el escenario teniendo en cuenta que Pino Solanas disputa un espacio similar al de ustedes?

JC- En primer lugar, Pino Solanas va a tener que dejar de hablar de las minas y los hielos para hablar de los árboles, los baches, el alumbrado, barrido y limpieza que son las cuestiones cotidianas de la Ciudad si es que quiere ser jefe de Gobierno. Pero me parece que no tiene muchas ganas de representar a los porteños. En cuanto a nosotros, tenemos una chance importante y sabemos que tenemos que sacar la mayor cantidad de votos porque si fallan los centros urbanos, falla la elección nacional. Eso se va palpitando porque hay una especie de revisión histórica del pasado reciente y se sabe que Kirchner va a garantizar estabilidad en términos económicos y confiabilidad porque las transformaciones que viene realizando el gobierno de Cristina nunca han sido en desmedro de la sociedad sino todo lo contrario.

Talking Cure


Durante las primeras décadas del siglo pasado Sigmund Freud descubría y sistematizaba la teoría psicoanalitica, que por aquel tiempo revolucionaba el campo de las ciencias. El descubrimiento del inconsciente fue quizás, lo mas relevante de la teoría freudiana, que ha tenido tanta repercusión y consenso, que se ha incorporado al lenguaje habitual de la sociedad. Para dar con las manifestaciones del inconsciente, Freud utiliza la técnica terapéutica de la escucha, a la que le atribuyó poder curativo; para ello es necesario practicar el silencio y dejar que el paciente hable. Al hacerlo los resultados pueden ser magníficos, y al mismo tiempo pueden causarnos absoluta sorpresa.
No siempre es el terapeuta quien puede propiciar el ámbito para que el paciente hable, también lo hacen los borrachos de forma autodidactica. El más común de los sentidos, indica que éstos siempre dicen la verdad. Cuando determinados temas poseen el consenso mayoritario de la sociedad, y cuando se oculta algo tan importante, se puede producir una alguna manifestación del inconsciente.
No estoy seguro que las declaraciones de Mirta Legrand dando a conocer que tuvo una sobrina detenida en dictadura y que el marido de la misma aun sigue desaparecido, hayan significado la expulsión de algo escondido que involuntariamente salió durante un almuerzo de otoño. De lo que si tengo certeza es de que Mirtha nunca hubiese contado tal experiencia, si no hubiese consenso mayoritario en la sociedad argentina en repudiar la última dictadura militar y en apoyar los juicios a los responsables del terrorismo de estado, que propiciaron los gobiernos de Nestor y Cristina Kirchner. También es necesario repudiar a quienes decidieron callar y ocultar, a los que no hicieron o no dijeron, a los que no ayudaron al esclarecimiento de las causas por las que luchan los organismos de Derechos Humanos desde hace 34 años.
Mirtha manifestó que conversó con el General Harguindegui, Ministro del Interior de la dictadura, en ocasión de la detención de su sobrina para que ésta sea liberada; cuestión que finalmente sucedió. Ante estos dichos me pregunto si acaso Mirtha no sabía que hubo miles de detenidos y desaparecidos, o si nunca pensó que si ella relataba los acontecimientos sucedidos, dado la repercusión que podía tener su testimonio, ayudaría a muchisimas familias y detenidos para que sean liberados. Su sobrina fue liberada, gracias a la figura publica de Mirtha, pero miles de argentinos no lo fueron, 30 mil están desaparecidos. Julio, el marido, aún lo esta.
Es una paradoja que la causal de su confesión haya sido la presentación y adelanto de la película Cómplices del Silencio, protagonizada por Florencia Raggi. También es llamativo, en el historial patético y contradictorio de la señora de los almuerzos, que hace unos meses reclamara mayor seguridad y manifestara que no se podía vivir y que sentía miedo. Sorprende el silencio y la anacronía del reclamo, dado que no existen registros de la actríz y conductora, manifestandose a favor de la libertad de expresioón o bregando por la seguridad de los argentinos cuando el terror y la ausencia de derechos eran una realidad que se imponía desde el estado. Lo mas grave de esta zaga, es su silencio en democracia, su apatía, su negación. En vez de reclamar justicia en tiempos de democracia, donde no existe la excusa del miedo, prefiere subirse al tren de la desestabilización y con voz de resfrío crónico, reclamar justicia y seguridad. Nunca fue capaz de vincular las consecuencias del terrorismo de estado con la desintegración y asimetría social que ésta produjo, nunca se arrepintió de almorzar con Massera, nunca nombró a su sobrina y nunca reclamó por Julio ni por el resto. Siempre calló, siempre ocultó, siempre fue complice; porque lo son aquellos que sabían y no hicieron o no dijeron nada. Mirtha Legrand sabía.
Las manifestaciones espasmódicas y de poca cuantía de algunos comunicadores y algunos medios son habituales en estos tiempos donde la coyuntura reclama definiciones estructurales sobre diversos temas de importancia, que muchos no están dispuestos a asumir. La definición contraria a los intereses populares y las indefiniciones de estos actores, llevan a ejercer la hipocresía serial. Tanto en la postura sobre los Derechos Humanos como en la ley de medios o el futbol para todos se da este fenómeno. Por un lado Mirtha preguntándole a Kirchner en el 2003 si con su presidencia se venía el zurdaje y por otro lado expresando con tibieza cierto descontento sobre la dictadura, a la que siempre avaló de hecho siendo instrumento propagandistico. Varios medios incluido el grupo Clarín, descubriendo por primera vez que a los mundiales viajaban barras bravas de distintos clubes, como si no lo hubiesen hecho en otras ocasiones, también abonan a la hipocresía serial. El grupo Clarín en particular se encargó de denostar y criticar a los hinchas de fútbol, marcando que todos ellos eran barras bravas vinculados con la politicia, siendo que hasta hace muy poco, el canal deportivo TyC (grupo Clarín), tenia en su grilla un programa hecho por hinchas y para los hinchas exclusivamente, llamado El Aguante, Siendo esto a la lógica del grupo, una apología del delito. Pareciera que para los directivos de Clarín, no basta con desprestigiar a la política, ahora tampoco, ningún argentino puede elegir ser hincha de un cuadro de fútbol, porque esto representa un hecho de gravedad y automáticamente el simpatizante pasa sin escalas, a ser barra brava.
Las declaraciones de la Chiky han perdido capacidad de sorpresa, no innovan, no cambian, van siempre hacia el mismo lugar ideológico sectorial, quizás con esto rompa la tradición de uno de sus principales axiomas televisivos, que dice "El publico se renueva", pero la que no renueva ni sorprende es la Señora, con quien no hace falta raspar para llegar a su inconsciente. Ella dice las barbaridades mas tormentosas, sin la noventista anestesia. En ocasión de justificar la complicidad de su silencio, Mirtha dijo: "No hay que renegar de lo que hemos vivido". No alcanza no renegando, es necesario denunciar, repudiar, no olvidar, no ocultar y reclamar justicia.

Veredas cada vez más rotas...



En la edición del día 7 de junio del corriente, el Sr. Bartolomé Mitre, director del diario La Nación, publicó bajo el título “Veredas eternamente rotas” una editorial acerca del estado de las veredas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En ella esgrime que las condiciones en que se encuentran las veredas de la Ciudad ponen “en riesgo la integridad física de los peatones, atenta contra su calidad de vida y desmerece la fisonomía urbana”. Sin dudas, toda la razón le asiste al editor en este sentido. Las veredas de nuestra Ciudad son el espacio público por excelencia, son las arterias de Buenos Aires por donde transitan millones de personas y como tal merecen estar en las mejores condiciones posibles.

Ahora bien, lo que motiva estas líneas es que entiendo que el editor ha equivocado el enfoque a partir del cuál analiza las razones que nos llevaron a esta lamentable situación. Manifiesta que “Los motivos de esas deficiencias son diversos. Van desde la desidia de las empresas de servicios públicos, que rompen y perforan, pero no tapan con similar celeridad y prolijidad, hasta la indiferencia de los propietarios frentistas, poco dispuestos a incurrir en gastos para reparar aquello que otros han destruido, teniendo en cuenta que todos los años deben abonar, puntualmente y sin posibilidad de discusión, la tasa por el mantenimiento de los pavimentos y las aceras. También están las roturas provocadas por el crecimiento de las raíces de los árboles y el desgaste natural que va resintiendo el embaldosado, sin que nadie se preocupe por repararlo.”

En una Ciudad tan compleja como Buenos Aires, las problemáticas urbanas no deben ser analizadas a partir de la instantánea de un momento determinado, sino que debemos buscar sus antecedentes y evolución para poder comprender porqué estamos como estamos. Un recorte parcial de la realidad nos puede llevar a realizar un diagnostico erróneo y no alcanzar la solución esperada.

En este sentido, y en lo que respecta al tema que nos incumbe, no podemos desconocer que una de las primeras medidas que tomó el actual Jefe de Gobierno Mauricio Macri fue la implementación de un nuevo sistema para las obras de cierre de las aperturas y roturas en la vía pública. Con la sanción por parte de la Legislatura de la ley 2634 (sesión del 20/12/2007), impulsada por el oficialismo a poco de asumir en el Gobierno, las tareas de reparación comenzaron a recaer en el propio Gobierno de la Ciudad, debiendo las empresas de servicios públicos que pretendían realizar una apertura o rotura en el espacio público, efectivizar un pago anticipado equivalente al costo de la obra que posteriormente realizaría la Ciudad. Por su parte, las reparaciones provocadas por el crecimiento de las raíces de los árboles siempre han recaído en el Gobierno Porteño.

Este mecanismo, como tantos otros que ha implementado Mauricio Macri ha fracasado. No sólo nunca se logró el esperado pago anticipado de las empresas de servicios públicos sino que la demora en la reparación por parte del Gobierno fue mucho mayor a lo esperado, acumulándose de esta manera veredas rotas al por mayor.

La ley que estableció este sistema no ha sido modificada y ni derogada, con lo cual la Ciudad continúa siendo juridicamente responsable. No obstante, a partir de publicaciones periodísticas (Clarín 05/02/2010), tomamos conocimiento que el Gobierno de la Ciudad habría dado marcha atrás con este mecanismo y hoy, pese que la ley establece todo lo contrario, serían las empresas de servicios públicos nuevamente las encargadas de reparar las veredas.

Idea y vueltas, improvisación, en un área tan básica y esencial para la administración de una Ciudad como es el mantenimiento de sus veredas. Mientras, los vecinos nunca terminan de entender a quién tienen que reclamar, mientras continúan abonando un ABL cada día mal alto.

"La embestida de Clarín no tiene fundamento"



"Respecto del avance en la causa Noble Herrera hay una embestida del diario Clarín contra la jueza Arroyo Salgado que la verdad me asusta, recordemos lo que ha hecho el grupo Clarín con el juez Markevich en 2003."
"Ahora se intenta realizar un desprestigio, esto lo han hecho con políticos, con empresas, con Papel Prensa. Me parece perverso por parte de Magnetto que se utilicen estos medios, más con la estabilidad emocional de estos chicos. Haber dilatado durante 9 años, que fue lo que hicieron los abogados de Clarín. ¿Por qué no fueron a hacerse el análisis, por qué dilataron la causa?"

NOTA COMPLETA EN EL ARGENTINO