Causa ESMA. Empezó el juicio.

Durante muchos años las leyes de obediencia debida y punto final, amordazaron a los testigos del horror, que fueron obligados al silencio porque era “conveniente” olvidar. ¿Pero a quién beneficiaba este olvido? Está claro que para represores como el “Turco” Julián o el entregador de Madres Astiz, lo mejor que les puede pasar es que la gente se olvide de las atrocidades que cometieron y no ser condenados. En mi país esto se llama impunidad. Pero finalmente se está acabando. Para curar nuestras heridas, la solución no es el odio, pero tampoco el silencio, la respuesta es la justicia.
Hoy comenzó el primer juicio oral en el marco Megacausa donde se investigan los hechos ocurridos en la Escuela de Mecánica de la Armada, donde se encuentran acusados una treintena de represores. Es el turno ahora de Héctor Antonio Febres, quién deberá responder ante la justicia por los delitos de secuestro y torturas.
Confío en que este juicio siga demostrando que si la historia la escriben los que ganan, eso quiere decir que hay otra historia, como la que encontró el cuerpo de la monja francesa Leonie Duquet, detenida desaparecida en la ESMA en 1977, o la historia que nos devolvió la identidad a 88 nietos recuperados… la verdadera historia, quien quiera oír, que oiga.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Es importante que no se olvide ni quede impune todo el genocidio ocurrido durante la dictadura en la argentina.
un pais no puede vivir el presente ni mirar hacia el futuro sin antes comprender y sanar las heridas del pasado.
Pero se debe tener en cuenta algo vivr con odio o por el odio a estas personas como sociedad solo nos conduce al vacio.
el perdon es lo que nos hara libres!

Anónimo dijo...

Hola a todos:
Espero que el inicio de la semana sea satisfactorio y que aprovechemos este día, el día Nacional por el Derecho a la Identidad, que nos encuentra en medio de un esperado juicio, como es el caso de H. Febres en el marco de la mega causa del ex C.C.D y T E.S.M.A, los 30 años de la construcción del amor, verdad y justicia de nuestras “Abuelas de Plaza de Mayo” y en la lucha constante de la difícil tarea de la construcción de la memoria colectiva, entre tantas cosas.
Hoy Clarín saco una nota (Espectáculos pag. 6 y 7) que aunque con errores es interesante sobre el ciclo que comienza hoy por Telefe a las 22 hs. (televisión x la identidad) esperemos que ocurra algo similar o mejor que con Montecristo y que muchos jóvenes que estén dudando se animen acercarse a las Abuelas.
También les recomiendo el fascículo que acompaña la edición de hoy de Pagina /12 que es la revista de los 30 años de abuelas.
Un abrazo grande para todos!
MAURO
xlaidentidad@yahoo.com.ar
deporteszungri@yahoo.com.ar

Anónimo dijo...

Juan yo conoci tu historia y la de otros desaparecidos gracias a el documental quien soy yo del canal encuentro.
Pude comprender parte de nuestra historia que solo podia estudiar o leer a traves de los libros.
tengo 17 a�os y ver todo lo que sufrieron los jovenes en nuestro pais me parece escalofriante.
Y el plan perverso de hacer desaparecer a las personas tratande de eliminar ciertas ideolgias y robando identidades como en tu caso es incomprensible.
me encantaria conseguir el documental para poder llevarlo al colegio y verlo con todos mis compa�eros ya que estamos viendo el tema de las dictaduras.
pero no se como conseguirlo!!
muchas gracias y espero que puedas seguir luchando!!

Juan Cabandié dijo...

Hola, con todo gusto te mando la info para que consigas el documental. Te pido que me pases algún correo así te mando las cosas.
Un abrazo
Juan

Anónimo dijo...

Hola juan!
sigo tu historia hace tiempo quizas porque me siento identificada, porque comprendo la herida y porque me siento hermana de la historia y la lucha y no queria dejar pasar este espacio donde de alguna manera me acerco a vos para darte un abrazo, un mimo, un "NO ESTAS SOLO!!"
besos
maru

Juan Cabandié dijo...

Maru, gracias por contactarte conmigo.
Un beso grande.
Juan

Anónimo dijo...

La memoria es necesaria. Recordar a nuestros hermanos desaparecidos y rescatarlos del olvido es darles la vida que otros le robaron.
Podrán enterrarlos o tirarlos al mar, cremarlos y esparcir sus cenizas, pero no lograrán desaparecerlos. En la sonrisa de cada niño, en el abrazo solidario de cada compañero, en la lucha diaria por el sustento y por la dignidad, ellos vuelven.
Y nadie podrá ocupar jamás su lugar en nuestros corazones y en el recuerdo de quienes les extrañan tanto...
Un abrazo, Juan y fuerza.
NI OLVIDO NI PERDON!