El 28 de mayo, participé junto a Daniel Filmus de un almuerzo con el cantante León Gieco, quien ha demostrado a lo largo de su carrera un profundo interés por lo derechos humanos. “Cuando trabajo con el Gobierno o con el Presidente, siempre lo hago en un nivel que nos compete a todos, como por ejemplo, la educación o los derechos humanos”, comentó León en esta oportunidad tras resaltar: “Voy a apoyar a Daniel porque somos amigos, y en los amigos confío."
“Los '90 mostraron que el país podía crecer, pero la gente estaba cada vez peor” resaltando nuestra propuesta de trabajar por los nuevos desaparecidos: las víctimas del paco y de la marginación. Leon Gieco es una de esas personas que si estan al lado tuyo, quiere decir que no te equivocaste. Gracias por tu apoyo Leon !!!
Apoyo de León.
Desde España.
Una agenda centrada en los derechos humanos y sociales fue lo que marcó mi visita a España. Mantuve un encuentro con el juez español Baltasar Garzón y participé de una reunión con el concejal del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) por el Ayuntamiento de Madrid, Pedro Zerolo. Asimismo, dialogué con representantes del Teatro por la Memoria (Tepori) y de la agrupación HIJOS.
La visita, que se prolongó por el término de tres días, sirvió para consolidar políticas comunes en derechos sociales para los sectores de la juventud, materia en la centraré mi labor legislativa.
Por último, sostuve una reunión con el secretario general de la Organización Iberoamericana de Juventud (OIJ), Eugenio Ravinet, quien me dio a conocer el contenido de la Convención Iberoamericana de Derechos de los Jóvenes (CIDJ), un documento que vela por los derechos específicos de ese segmento de la población, reconociéndolos como un grupo con necesidades y carencias especificas.
La visita, que se prolongó por el término de tres días, sirvió para consolidar políticas comunes en derechos sociales para los sectores de la juventud, materia en la centraré mi labor legislativa.
Por último, sostuve una reunión con el secretario general de la Organización Iberoamericana de Juventud (OIJ), Eugenio Ravinet, quien me dio a conocer el contenido de la Convención Iberoamericana de Derechos de los Jóvenes (CIDJ), un documento que vela por los derechos específicos de ese segmento de la población, reconociéndolos como un grupo con necesidades y carencias especificas.
De jóvenes para jóvenes
El viernes 18 de mayo presentamos junto a Daniel Filmus y Gines González Garcia nuestras propuestas para la juventud en el Club Colegiales, además de entregar distinciones a personalidades que se destacan por su lucha por los Derechos Humanos y sociales, entre ellos, la presidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto.
Asistieron autoridades nacionales como ministro de Trabajo, Carlos Tomada y el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, además de 400 jóvenes de diversas agrupaciones que integran la juventud con Filmus.
Entre nuestras propuestas se incluyen proyectos para fomentar el empleo joven, programas de becas, créditos para la primera vivienda, creación de espacios culturales y salas de ensayo en los barrios y programas de alfabetización, entre otros puntos.
Asistieron autoridades nacionales como ministro de Trabajo, Carlos Tomada y el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, además de 400 jóvenes de diversas agrupaciones que integran la juventud con Filmus.
Entre nuestras propuestas se incluyen proyectos para fomentar el empleo joven, programas de becas, créditos para la primera vivienda, creación de espacios culturales y salas de ensayo en los barrios y programas de alfabetización, entre otros puntos.
Una vivienda para todos
El 20 por ciento de la población porteña vive en condiciones precarias y tiene vedado el acceso a una vivienda digna. El 20 por ciento de la población porteña sufre la crisis habitacional que hay en nuestra ciudad. Mientras tanto, las autoridades locales no logran encontrar soluciones sostenidas y sustentables para evitar el agravamiento de esta crisis. El problema tiene que ver con la falta de inversiones en infraestructura, la escasa disponibilidad de tierras para la construcción y la imposibilidad de acceder a créditos baratos por parte de los sectores medios bajos. En este contexto, tampoco existen variantes crediticias de primera vivienda destinadas a la juventud.
Creo que es necesario establecer una política de vivienda articulada conjuntamente entre la Nación, la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, que contemple:
Programas que garanticen el acceso a créditos baratos para los sectores medios considerando su capacidad de pago destinados a compra, refacción y ampliación de viviendas. Créditos no bancarizados con tasas que acompañen los índices de incremento salarial para financiamiento de la primera vivienda para sectores medio-bajos jóvenes y para la ampliación y mejoramiento de viviendas existentes. Estos planes ya existen pero carecen de difusión y su otorgamiento ha sido escaso y clientelista.
Programa eficiente para atender el déficit de vivienda de los sectores sociales más empobrecidos.
Programa de producción de 10.000 soluciones habitacionales anuales, para lo cual es necesario comprar suelo urbano y generar acuerdos de traspaso de tierras de dominio de la Nación hacia la Ciudad.
Reforma del código de Planeamiento que propicie un desarrollo más equitativo de la ciudad, limitando la capacidad constructiva en las áreas en que están colapsadas las infraestructuras y promoviendo inversiones en las áreas que requieren desarrollo y en las que tuvieran equipamiento e infraestructuras disponibles.
Desalentar la construcción de tipología de torres promoviendo la construcción de edificios entre medianeras con alturas homogéneas reconstituyendo las fachadas continuas y respetando la identidad en la fisonomía de los barrios.
En Villas de Emergencia y Núcleos Habitacionales Transitorios (NHT):
Urbanizar las villas integrándolas a la trama urbana abriendo calles, creando infraestructuras y construyendo equipamientos.
En acuerdo con la comunidad, es importante ocupar los vacíos urbanos para controlar la expansión de los asentamientos existentes o la generación de nuevos.
Promover urbanizaciones que no solamente incorporen viviendas para uso social, sino que amplíen y/o mejoren la oferta de servicios públicos tales como educación, salud, seguridad y recreación para toda la zona de influencia de la nueva urbanización, de forma tal que para el barrio consolidado aledaño, la relocalización de sectores carecientes en la zona no represente una pérdida sino una oportunidad de crecimiento y mejora de la calidad de vida.
Creo que es necesario establecer una política de vivienda articulada conjuntamente entre la Nación, la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, que contemple:
Programas que garanticen el acceso a créditos baratos para los sectores medios considerando su capacidad de pago destinados a compra, refacción y ampliación de viviendas. Créditos no bancarizados con tasas que acompañen los índices de incremento salarial para financiamiento de la primera vivienda para sectores medio-bajos jóvenes y para la ampliación y mejoramiento de viviendas existentes. Estos planes ya existen pero carecen de difusión y su otorgamiento ha sido escaso y clientelista.
Programa eficiente para atender el déficit de vivienda de los sectores sociales más empobrecidos.
Programa de producción de 10.000 soluciones habitacionales anuales, para lo cual es necesario comprar suelo urbano y generar acuerdos de traspaso de tierras de dominio de la Nación hacia la Ciudad.
Reforma del código de Planeamiento que propicie un desarrollo más equitativo de la ciudad, limitando la capacidad constructiva en las áreas en que están colapsadas las infraestructuras y promoviendo inversiones en las áreas que requieren desarrollo y en las que tuvieran equipamiento e infraestructuras disponibles.
Desalentar la construcción de tipología de torres promoviendo la construcción de edificios entre medianeras con alturas homogéneas reconstituyendo las fachadas continuas y respetando la identidad en la fisonomía de los barrios.
En Villas de Emergencia y Núcleos Habitacionales Transitorios (NHT):
Urbanizar las villas integrándolas a la trama urbana abriendo calles, creando infraestructuras y construyendo equipamientos.
En acuerdo con la comunidad, es importante ocupar los vacíos urbanos para controlar la expansión de los asentamientos existentes o la generación de nuevos.
Promover urbanizaciones que no solamente incorporen viviendas para uso social, sino que amplíen y/o mejoren la oferta de servicios públicos tales como educación, salud, seguridad y recreación para toda la zona de influencia de la nueva urbanización, de forma tal que para el barrio consolidado aledaño, la relocalización de sectores carecientes en la zona no represente una pérdida sino una oportunidad de crecimiento y mejora de la calidad de vida.
Mi carta de presentación
El motivo de esta carta es presentarme. Soy Juan, tengo 29 años y formo parte de la lista de candidatos a legisladores porteños por Frente para la Victoria. Viví casi 26 años con un nombre que no era propio y creyendo que mis padres eran un policía que me había apropiado y su mujer. Hace tres años, gracias a las Abuelas de Plaza de Mayo supe que nací en la ESMA, en marzo del 78, que era hijo de desaparecidos y que mis padres se llamaban Damián Cabandié y Alicia Alfonsín. También me enteré que ellos querían llamarme Juan.
Siempre soñé con un país donde todos tengamos oportunidades de educarnos, de trabajar, de formar un hogar, en definitiva, soñé con un país donde se respeten los derechos humanos. Justamente, porque de eso se tratan los derechos humanos, de la posibilidad de que cada uno pueda realizarse y vivir dignamente.
Hace unos años nos quisieron convencer de que no había salida, que no se podía desoír al FMI, que lo asesinos de la dictadura estaban condenados socialmente pero que no en los tribunales, que el problema de la deuda no tenía solución. Recuerdo a la gente de mi edad haciendo colas en las embajadas para irse del país, pensando en dejar sus familias y sus afectos en un doloroso exilio económico. Los argentinos habíamos perdido muchas cosas, pero lo más importante que habíamos perdido era la confianza en nosotros mismos. Todo esto que parece muy lejano pasaba en 2001.
Hoy, la realidad de nuestro país es otra, se ha renegociado con dignidad nuestra deuda externa, los genocidas están siendo juzgados en los tribunales, la pobreza, la desocupación y la indigencia han retrocedido ante un país que crece con trabajo e industrias. Obviamente, hay mucho por hacer, nadie lo niega, pero también es necesario reconocer de dónde venimos y cuánto camino hemos recorrido en tan poco tiempo. Por eso decidí comprometerme y acompañar desde la Legislatura Porteña las trasformaciones de nuestro país.
Creo en la política como herramienta para resolver los problemas de la gente y sé que nuestra generación tiene un rol importante en la construcción del proyecto de nación que queremos.
El presidente Néstor Kirchner y Daniel Filmus me propusieron este desafío y esta responsabilidad que acepto con orgullo, por quien soy y por quienes fueron mis viejos. Lo hago por las cosas que quedan por hacer pero, fundamentalmente porque siento la profunda responsabilidad con todos aquellos que no se rindieron, que no claudicaron, porque gracias a ellos hoy puedo decir mi nombre: Juan Cabandié
Siempre soñé con un país donde todos tengamos oportunidades de educarnos, de trabajar, de formar un hogar, en definitiva, soñé con un país donde se respeten los derechos humanos. Justamente, porque de eso se tratan los derechos humanos, de la posibilidad de que cada uno pueda realizarse y vivir dignamente.
Hace unos años nos quisieron convencer de que no había salida, que no se podía desoír al FMI, que lo asesinos de la dictadura estaban condenados socialmente pero que no en los tribunales, que el problema de la deuda no tenía solución. Recuerdo a la gente de mi edad haciendo colas en las embajadas para irse del país, pensando en dejar sus familias y sus afectos en un doloroso exilio económico. Los argentinos habíamos perdido muchas cosas, pero lo más importante que habíamos perdido era la confianza en nosotros mismos. Todo esto que parece muy lejano pasaba en 2001.
Hoy, la realidad de nuestro país es otra, se ha renegociado con dignidad nuestra deuda externa, los genocidas están siendo juzgados en los tribunales, la pobreza, la desocupación y la indigencia han retrocedido ante un país que crece con trabajo e industrias. Obviamente, hay mucho por hacer, nadie lo niega, pero también es necesario reconocer de dónde venimos y cuánto camino hemos recorrido en tan poco tiempo. Por eso decidí comprometerme y acompañar desde la Legislatura Porteña las trasformaciones de nuestro país.
Creo en la política como herramienta para resolver los problemas de la gente y sé que nuestra generación tiene un rol importante en la construcción del proyecto de nación que queremos.
El presidente Néstor Kirchner y Daniel Filmus me propusieron este desafío y esta responsabilidad que acepto con orgullo, por quien soy y por quienes fueron mis viejos. Lo hago por las cosas que quedan por hacer pero, fundamentalmente porque siento la profunda responsabilidad con todos aquellos que no se rindieron, que no claudicaron, porque gracias a ellos hoy puedo decir mi nombre: Juan Cabandié
20 de junio: Mural en la calle "Colectora Néstor Kirchner" en la villa 31
En el día de la bandera, los compañeros de la La Campora en la Villa 31, comenzaron con una volanteada Filmus-Tomada-Cabandié en la entrada de la villa 31, calle 5 y la Feria.
El 16 de junio, a propuesta de los vecinos, se había aprobado en el Ministerio de Espacio Público de CABA, el nombre de la calle que bordea la autopista del lado de la villa 31 bis, "Colectora Néstor Kirchner".
Asi que una vez que tuvieron todas las herramientas, con rodillo y pincel, partieron hacia el corazón del barrio, en la colectora que bordea la autopista Illia en la villa 31bis hasta el sector Cristo Obrero.
El 16 de junio, a propuesta de los vecinos, se había aprobado en el Ministerio de Espacio Público de CABA, el nombre de la calle que bordea la autopista del lado de la villa 31 bis, "Colectora Néstor Kirchner".
Asi que una vez que tuvieron todas las herramientas, con rodillo y pincel, partieron hacia el corazón del barrio, en la colectora que bordea la autopista Illia en la villa 31bis hasta el sector Cristo Obrero.

























