El 20 por ciento de la población porteña vive en condiciones precarias y tiene vedado el acceso a una vivienda digna. El 20 por ciento de la población porteña sufre la crisis habitacional que hay en nuestra ciudad. Mientras tanto, las autoridades locales no logran encontrar soluciones sostenidas y sustentables para evitar el agravamiento de esta crisis. El problema tiene que ver con la falta de inversiones en infraestructura, la escasa disponibilidad de tierras para la construcción y la imposibilidad de acceder a créditos baratos por parte de los sectores medios bajos. En este contexto, tampoco existen variantes crediticias de primera vivienda destinadas a la juventud.
Creo que es necesario establecer una política de vivienda articulada conjuntamente entre la Nación, la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, que contemple:
Programas que garanticen el acceso a créditos baratos para los sectores medios considerando su capacidad de pago destinados a compra, refacción y ampliación de viviendas. Créditos no bancarizados con tasas que acompañen los índices de incremento salarial para financiamiento de la primera vivienda para sectores medio-bajos jóvenes y para la ampliación y mejoramiento de viviendas existentes. Estos planes ya existen pero carecen de difusión y su otorgamiento ha sido escaso y clientelista.
Programa eficiente para atender el déficit de vivienda de los sectores sociales más empobrecidos.
Programa de producción de 10.000 soluciones habitacionales anuales, para lo cual es necesario comprar suelo urbano y generar acuerdos de traspaso de tierras de dominio de la Nación hacia la Ciudad.
Reforma del código de Planeamiento que propicie un desarrollo más equitativo de la ciudad, limitando la capacidad constructiva en las áreas en que están colapsadas las infraestructuras y promoviendo inversiones en las áreas que requieren desarrollo y en las que tuvieran equipamiento e infraestructuras disponibles.
Desalentar la construcción de tipología de torres promoviendo la construcción de edificios entre medianeras con alturas homogéneas reconstituyendo las fachadas continuas y respetando la identidad en la fisonomía de los barrios.
En Villas de Emergencia y Núcleos Habitacionales Transitorios (NHT):
Urbanizar las villas integrándolas a la trama urbana abriendo calles, creando infraestructuras y construyendo equipamientos.
En acuerdo con la comunidad, es importante ocupar los vacíos urbanos para controlar la expansión de los asentamientos existentes o la generación de nuevos.
Promover urbanizaciones que no solamente incorporen viviendas para uso social, sino que amplíen y/o mejoren la oferta de servicios públicos tales como educación, salud, seguridad y recreación para toda la zona de influencia de la nueva urbanización, de forma tal que para el barrio consolidado aledaño, la relocalización de sectores carecientes en la zona no represente una pérdida sino una oportunidad de crecimiento y mejora de la calidad de vida.